PERICIA CALIGRÁFICA SEVILLA – HUELVA: Los Tipos de Tinta

DESCRIPCION DE LOS DISTINTOS TIPOS DE TINTAS

El conocimiento y distinción de los diferentes tipos de tintas, se plantea como un hecho capital, en el trabajo del perito calígrafo en grafística y documentoscopia.

A) TINTAS CORRIENTES
A-1.- Tintas para escribir:
A-1-1.- Entre las tintas fluidas distinguimos:
Las tintas estilográficas son tintas fluidas comercializadas en botellas o cartuchos.
Normalmente son de tipo ferrotánico (cuyo color se obtiene cuando se oxidan las sales
de hierro por acción del aire atmosférico) o están formadas por derivados de la anilina.
También utilizan la clásica tinta china.
La tintas chinas son de origen muy remoto, y son suspensiones de partículas de negro
de humo en gomas vegetales. Dejan una capa espesa de materia en el papel.
Las tintas para rotulador tienen como elemento conductor un disolvente orgánico
muy volátil o bien uno acuoso.
Las tintas para tampones o bien son indelebles a la mayoría de los disolventes, o bien
son solubles. Es este último caso son disoluciones de derivados de la anilina en una
solución de glicerina en agua.
A-1-2- Entre las tintas pastosas destacan:
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Las tintas de bolígrafo son pastosas de secado rápido, y constan de:
Conductor. Son disolventes viscosos, normalmente polialcoholes (butilenglicol,
polietilenglicol …).
Plastificante. Son polímeros (PVC, acetato de polivinilo) a los que se añade un
tensioactivo (fosfato de tricresil, laurato de diglicol ).
Colorante. O bien son derivados de la anilina o, bien últimamente de la ftalocianina,
que contienen cobre y son bastante estables a la luz. Las tintas negras, además
contienen negro de humo.
Las tintas para cinta de máquina de escribir son tintas muy estables a la luz solar, y
constan de:
Conductor: Un aceite vegetal o mineral, un humectante (ácido oléico), y un conductor
que da brillo (ceras) .
Pigmento: negro de humo o grafito.
Colorantes: son colorantes orgánicos que dan color a la tinta. Así el azul se logra con
azul de prusia o azul de victoria, el violeta con vio1eta de metilo o violeta cristal, etc..
A-2) Tintas de imprimir.
La tinta que se usa para imprimir viene condicionada por muchos aspectos: tipo de
soporte (tipo de papel o material sobre el que se va a imprimir), sistema de impresión
(tipografía, huecograbado, offset,…), velocidad de impresión y de secado, método de
secado (oxidación de barnices catalizada o no por iones metálicos, calor, radiaciones o
haz electrónico), etc..
En términos generales una tinta de impresión consta de :
• Pigmento.- Puede ser un óxido metálico o una sustancia sintética. Le confiere a la
tinta color, opacidad, y propiedades reológicas de resistencia y permanencia. En
muchos casos otorga color a la tinta por sí solo, pero ocasionalmente puede ir
acompañado de un colorante con esa única misión.
• Resinas. Son polímeros que mantienen el pigmento en suspensión al rodear sus
moléculas y estabilizaras, impidiendo que sedimenten.
• Disolventes. Son líquidos volátiles cuya misión es disolver la resina y que, por tanto,
interesa que desaparezcan lo más rápido posible cuando se ha imprimido el carácter
en el papel. Su elección depende fundamentalmente del tipo de secado y de la
permeabilidad del soporte. Así, si el papel es muy poroso y el secado es rápido no se
necesita un disolvente tan volátil como en el que caso de que el secado no sea tan
rápido y el papel utilizado sea impermeable.
• Aditivos. Es un conjunto de sustancias con diferentes propiedades: las ceras que dan
brillo; el humectante que ayuda a que la resina “moje” bien el pigmento; agentes
antioxidantes (sales metálicas de manganeso, plomo o cobalto) que catalizan el
secado de la tinta, etc..
B) TINTAS ESPECIALES
B-1.- Tintas de seguridad.- Son aquellas que se incorporan a documentos públicos o
privados que, por su valor o importancia legal o comercial, son susceptibles de alterarse
o falsificarse, constituyendo así una medida de seguridad. Su aplicación más habitual,
como podemos suponer, es en pasaportes y documentos de identidad, papel moneda,
billetes de lotería, cheques y documentos de crédito. Entre la gran variedad que existen
destacaremos:
Tintas indelebles. Son tintas muy resistentes a la acción del tiempo y al borrado.
Gracias al disolvente que incorporar penetran mucho en el papel, pudiendo en ocasiones
apreciarse por el reverso del soporte. Precisan de un papel más o menos poroso.
Tintas OVI (tintas ópticamente variables). Son tintas que cambian de color al variar
el ángulo de incidencia de la luz sobre ellas.
Tintas luminiscentes. Son aquellas que emiten un brillo especial cuando son irradiadas
por una luz, normalmente ultravioleta.
Tintas invisibles fluorescentes. Son aquellas que sólo se pueden ver cuando son
irradiadas por luz ultravioleta. A veces, puede variar el color según sea la longitud de
onda de la radiación ultravioleta .
Tintas fugaces. Se suelen incorporar en el fondo de seguridad del documento, y son
tintas que por su naturaleza se disuelven en cualquier tipo de disolvente (acuoso u
orgánico), dispersándose y mostrando la manipulación.
Tintas transferibles. Normalmente forman parte de la filigrana del laminado plástico
que se coloca encima de la fotografía del documento. Con el calor que se aplica para
fijar dicho laminado plástico al soporte, la tinta se transfiere a la fotografía, de tal
manera que si el plastificado se levanta para sustituir la fotografía por otra, se advierte la
falta de la tinta en esa zona, ya sea directamente con luz banca o utilizando radiación
UV o IR.
Otras tintas de seguridad. Entre otras tintas que se han ideado como medidas de
seguridad podemos citar las tintas fosforescentes (que siguen emitiendo luz visible
cuando son retiradas de la acción de la luz UV) o las tintas termocrómicas (que cambian
de color en función de la temperatura a que son sometidas).
B-2).- Tintas simpáticas.- Son utilizadas desde hace muchos años, y forman parte de la
literatura en las obras policiacas y de espionaje. Más que tintas propiamente dichas, son
sustancias no visibles (latentes), que para manifestarse necesitan algún mecanismo, ya
sea calor (sales de cobalto), radiaciones ultravioleta (muchas sustancias fluorescentes) o
una reacción química colorimétrica (sales de hierro reveladas con sulfocianuro
amónico).
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El problema que presentan estas tintas es doble: dar con el revelador adecuado y a veces
dejar el documento inalterado, si hemos hallado el método de revelado adecuado, de tal
manera que el documento no deje rastro de su manipulación.
En primer lugar se debe intentar leer la tinta bajo la acción de la luz ultravioleta, ya que
muchas de éstas sustancias son fluorescentes, y el método no afecta en nada al
documento. Si mediante la luz UV no se consigue el revelado de la tinta, antes de
aplicar calor o recurrir a buscar un revelador químico (que puede hacer visible la tinta
pero sin posibilidad de volver a dejarla invisible, y en consecuencia apreciándose la
manipulación), hay otro método: utilizar sustancias que presentan fluorescencia en
función de la acidez (Ph) del medio.
Este método se basa en que muchas de las tintas invisibles son ácidos o bases débiles, y
el revelador que vamos a utilizar es también un ácido o base débil, que forma
disoluciones incoloras y se aplica en forma de spray sobre el documento. Cuando el
reactivo contacta con la tinta invisible, se modifica el Ph y la molécula del reactivo pasa
a otra forma molecular que es visible bajo la acción de la luz UV. Si entonces volvemos
a rociar con una disolución diluida de ácido sulfúrico o amoniaco, según el caso,
modificaremos de nuevo el Ph del revelador y volverá a ser invisible bajo la luz UV. Un
ejemplo de revelador de este tipo lo constituye el sulfato de quinidina, cuya forma
molecular en medio ácido presenta una fluorescencia azul bajo la luz UV, siendo
invisible en medio neutro o básico.
Si de esta manera no logramos visualizar la tinta invisible, deberemos recurrir a exponer
el documento a calor, o bien probar con reactivos químicos que den reacciones
colorimétricas, siempre con el riesgo de hacer visible la tinta de manera irreversible,
cosa que no pasaba con el sulfato de quinidina. Por ejemplo, si revelamos con una
disolución de ferrocianuro potásico un escrito invisible a base de ácido oxálico, éste se
tornará de color azul.
Puede que algún reactivo (como puede ser el iodo) logre revelar un escrito y permita
posteriormente la desaparición del mismo (en este caso aplicando calor), pero siempre
hay riesgo de dejar indicios de la manipulación sobre todo si, como es frecuente, el texto
invisible viene intercalado entre uno escrito con tinta visible.
B-3).- Tintas delebles.- Existen en el comercio bolígrafos que presentan una goma de
borrar en el caperuchón, y que tienen la propiedad de poder borrar el escrito,
especialmente cuando el borrado no es muy posterior al momento de efectuar la
escritura. Estas tintas presentan un retardador que impide que la tinte penetre en las
fibras del papel, siendo la escritura de esta manera superficial y deleble con facilidad.

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